EL SENTIDO DE LA VIDA
“El ansia de conocer aquello de donde nacen todos los seres,
lo que les hace vivir después de nacer, hacia lo que todos
caminan y en lo que han de hundirse finalmente: Eso es
Brahman.” (Taittirîya Upanishad, III, I, I)1.
INTRODUCCIÓN
¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Cuál es la razón de ser y la finalidad o propósito de la
vida y de la existencia humana? ¿Por qué hay algo, y no más bien nada? ¿Qué es todo
esto? ¿Por qué y para qué estamos aquí? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Cuál
es nuestra función en la vida? ¿Todo acaba tras la muerte? ¿Es esto todo lo que hay: una
vida incierta y breve, salpicada de dolores y alegrías, y más aún de momentos anodinos,
en medio de dos oscuridades eternas? ¿Cuál es el sentido o el valor del sufrimiento?
¿Existe un objetivo último que pueda dar sentido a nuestras luchas y dolores, y
dirección a nuestros anhelos y a nuestra acción?
La búsqueda de sentido quizá haya sido la indagación más apasionada del
género humano, una búsqueda que ha constituido el aliento de incontables religiones y
filosofías. Estas últimas, en todas las épocas y culturas, han buscado dar respuesta a
preguntas como las anteriormente formuladas o al menos indagar en si es posible
alcanzar tales respuestas, es decir, en si se trata de preguntas con sentido o sólo modos
de hablar sin referente real.
1. El sentido entendido como significado:
Esta acepción de la palabra “sentido”,
en la expresión “sentido de la vida”, es la más habitual en nuestro contexto cultural,
tanto en el marco del lenguaje coloquial como en los contextos filosóficos y religiosos.
El sentido en esta acepción equivale a lo que cada cual se dice a sí mismo sobre desde
dónde viene su vida y hacia dónde va, sobre cuál es la razón de ser, la finalidad o el
propósito de su existencia o sobre el significado que para él tiene lo que en ella
acontece. El sentido como significado es el que casi siempre está implícito en las
respuestas a las preguntas “por qué” y “para qué”, o en enunciaciones del tipo “el
sentido del sufrimiento es…”, etc.
El sentido como significado se expresa en un juicio o una serie de juicios, en una
determinada formulación o explicación discursiva.
Como veremos, las tradiciones sapienciales comparten con buena parte de la
sensibilidad contemporánea que los significados y propósitos pertenecen a la esfera
subjetiva. Comparten también su cuestionamiento del presupuesto de que la vida sólo se
justifica apuntando a algo (una finalidad, un significado) que está más allá de sí misma.
2. El sentido entendido como dirección:
Toda teoría o creencia sobre el significado
de la vida que pretenda tener validez universal y objetiva es intrínsecamente polémica,
puede ser aceptada o rechazada. Frente al carácter inevitablemente polémico del sentido
entendido como significado, el sentido entendido como dirección, en la expresión
“sentido de la vida”, apunta a una mera constatación empírica: la constatación de que la
vida es movimiento y de que el movimiento de la vida no es arbitrario, pues sigue una
determinada dirección, avanza según un cierto cauce (sin que esté implícito en esta
constatación que lo haga para llegar a un determinado lugar o para alcanzar un
determinado propósito u objetivo).
El sentido como dirección no puede expresarse en un juicio ni en ninguna
formulación discursiva. Requiere sencillamente ver, mirar.
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